Ingredientes:185 ml. de leche entera, 250 ml. de crema de leche, 100 gr. de azúcar, 1 vaina de vainilla, partida por la mitad longitudinalmente, 2 hojas de gelatina en hoja o 1 cucharadita de polvo de gelatina, 200 gr. cerezas, 60 gr. de azúcar, la cáscara de medio limón, una pequeña pizca de sal marina, 1 cucharada de jarabe de rosa.
Elaboración:
Para la crema de nata: Ponemos la leche, la nata, el azúcar y la vaina de vainilla a fuego lento, en que de el primer hervor, retiramos del fuego y dejamos en infusión durante 20 minutos.Sumergimos las hojas de gelatina en un bol con agua fría y dejamos ablandar durante cinco minutos.
Volvemos a poner la crema a fuego muy lento y llevamos a hervir un poco,
Escurrimos el exceso de agua de la gelatina y añadimos a la mezcla de nata caliente.
Removemos bien para garantizar que la gelatina se haya disuelto y vertemos la mezcla en un molde.
Una vez que se haya enfriado a temperatura ambiente, introducimos en el frigorífico y dejamos enfriar durante dos horas.
Para el jarabe de rosas y cerezas: Quitamos las huesos de las cerezas y las ponemos en una cazuela pequeña junto con el azúcar, la cáscara de limón y la sal.
Llevamos lentamente a fuego lento suave, reducimos.
Retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente y, a continuación, añadimos el jarabe de rosas.
Colocamos en el frigorífico y enfriamos bien.
Para servir, ponemos 1 cucharada de crema en platos individuales y cucharada de la fruta en la parte superior.
Si tenéis dificultad para encontrar jarabe de rosas aquí tenéis una receta:
Jarabe de rosas: 1/2 docena de rosas, jugo de ½ limón, 1/4 litro de agua, azúcar.
Quitamos los pétalos, los ponemos en agua, les damos un hervor, retiramos del fuego, tapamos bien y dejamos reposar 15 minutos. Colamos el líquido, y lo cocinamos con la misma cantidad de azúcar hasta conseguir un jarabe.
Lo embotellamos y ya tenemos un jarabe que nos puede servir para decorar otros muchos postres.
Y en mi otro blog: Curiosidades sobre los mejillones


Dieron la vuelta a la mesa en medio de los aplausos de los convidados, y , en un momento dado, dos de los criados dieron un traspié y el magnífico pescado cayó por los suelos quedando completamente inservible.































