Hace ya unos años se me ocurrió hacer una variante de los tan imitados huevos estrellados de Casa Lucio y pensé ¿porque no hacerlos como las angulas con su ajito, su cayena y en una cazuelita de barro?Y así los hice, le puse un poco de imaginación y corte unas patatas tipo paja para que se parecieran en tamaño a las angulas.
En una cazuelita de barro individual le puse aceite de oliva, ajo laminado, cayena, y una vez caliente el aceite le eche las patatas paja. Poco antes de que las patatas se dorasen del todo, le agregué un huevo de codorniz. Sin dejar que el huevo cuajase del todo, retire la cazuelita del fuego, rompí el huevo, sazone y serví la cazuelita tapada como cuando hacemos angulas.
El resultado fue francamente bueno, los huevos estrellados estaban magníficos con el toque del ajo y el puntito de picante.
Y era una receta sencilla y fácil de elaborar, sólo me faltaba una cosa, el nombre de la receta.
Eso si que no me fue tan fácil, 3 días estuve dándole vueltas a la cabeza buscando el nombrecito que ponerle a la receta, al final di con ella ¡Chipilonga!
Huevos estrellados a la chipilonga, sonaba bien la palabreja, era simpática, y así los llamo desde entonces.
Pasado un tiempo me paso como a Lucio, me vi mis huevos a la chipilonga por algún restaurante, pero bueno no pasa nada, no le di más importancia, al fin y al cabo yo también me había servido un poco de los clásicos huevos estrellados de Lucio.

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