viernes 25 de diciembre de 2009

EL QUESO DE CABRA

¿Sabias que existen en el mundo más de 50 géneros de animales que producen leche adecuada para producir queso?. Diferentes razas de vacas, búfalas, ovejas, cabras, llamas, camello y hasta reno.

Dentro de la extensa gama de quesos que existen en el mundo, el queso de leche de cabra tiene una mala imagen y es que la leche de cabra es muy delicada.

Naturalmente esta leche tiene un sabor suave y aromático pero necesita de una manipulación correcta, ya que si los glóbulos microscópicos de grasa en suspensión se deshacen y liberan su contenido bruscamente adquieren un gusto desagradable y amargo de “macho cabrío”.

Todos los que hemos estado cerca de un chivo sabemos que su aroma es difícil de olvidar por ser bastante desagradable.

Sin embargo si la leche se trata con cuidado, esos mismos glóbulos de grasa se rompen gradualmente y contribuyen a lograr el delicioso y herbáceo sabor del queso de cabra.

Un queso de cabra bien hecho tiene sabores que recuerdan el estragón, el tomillo e incluso la mejorana, con una base de vino blanco seco.

Corazones de alcachofa con queso de cabra y crema de piquillos.


Ingredientes:
Corazones de alcachofa naturales, 50 gramos de pimientos del piquillo, 1/2 diente de ajo, 2 anchoas, 150 gramos de queso rulo de cabra, cebolla frita, aceite de oliva virgen extra.

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Elaboración:
Ponemos en un bol los pimientos del piquillo, los ajos, las anchoas, y unas gotas de aceite de oliva, mezclamos con la varilla eléctrica hasta conseguir una crema y reservamos.
Cortamos el rulo de cabra en rodajas.

Presentación:
Colocamos las rodajas de queso sobre unas tostadas de pan, napamos las rodajas con la salsa de piquillos y colocamos encima los corazones de alcachofa.


Coronamos con un poco de cebolla frita y adornamos con un trocito de cebollino.