martes 6 de enero de 2009

TURISMO Y GASTRONOMIA, EL VALLE DEL RONCAL (PIRINEO NAVARRO)

El Valle de Roncal es el más oriental de los valles del Pirineo navarro, con un clima y una vegetación típicos de la alta montaña. Sus inviernos son largos y con abundantes nevadas mientras que los veranos son suaves y agradables. El río Esca atraviesa este hermoso valle de norte a sur, formando grandes desfiladeros entre los cuales discurre la carretera que lleva a las diferentes poblaciones del valle, dando lugar a unos paisajes impresionantes. Se encuentra salpicado por una serie de poblaciones cargadas de encanto y atractivo tanto por su arquitectura típica de alta montaña, como por el entorno natural que los rodean. Desde el pueblo de Burgui, puerta de entrada al valle para los que vienen del sur, se puede observar una magnífica panorámica del valle: a sus pies el Esca se adentra en la llamada Foz de Burgui, tallada entre las sierras de Illón y de La Peña y, al fondo, se divisan las cumbres de la sierra de San Miguel. Posee también un bello puente medieval por el que vuelven a pasar cada año las almadías recordando el antiguo quehacer maderero de muchas gentes del valle.La villa de Roncal es el centro geográfico del valle, con calles empedradas y casonas de piedra con tejados de teja curva, es un placer recorrerlo sin prisas. La iglesia del pueblo se sitúa en un alto y el caserío se concentra en torno al río Esca. Aquí nació el famoso tenor Julián Gayarre a quien se le ha dedicado una casa museo y un bellísimo mausoleo en el cementerio. También posee un Centro de Interpretación de la Naturaleza y una oficina de turismo desde donde pueden informarnos de todos los lugares interesantes que se deben visitar en la zona. Hacia el norte y dejando atrás el pueblo de Urzainqui y la ermita gótica de Nuestra Señora de San Salvador, llegamos a Isaba. Se trata del municipio más poblado de la comarca y es el centro para iniciar múltiples excursiones por los valles de Belagoa y Belabarce. Belagoa es un pequeño valle de tipo glaciar del que se obtiene una magnífica vista desde la Venta de Juan Pito o bien desde el mirador bajo el cuartel de Yeguaceros. En este valle se encuentran las pistas de esquí nórdico Larra-Belagua. Destaca también la ermita de la Virgen de Arrako, junto al barranco de Arrakogoiti, y un gran dolmen de corredor rodeado por un crónlech. La carretera de Belagoa nos lleva también al impresionante paisaje del Karst de Larra con grandes extensiones de rocas gris azuladas y numerosas simas ,entre la que destaca la de San Martín que desciende 1.340 m y es objeto de muchos estudios. La Piedra de San Martín, el pueblo de Uztárroz, el valle de Mintxate y las cercanas pistas de esquí de fondo y alpino son otros de los atractivos que este valle ofrece al visitante.
Roncal es famoso por su queso uno de los más conocidos de toda España.Se trata de un queso fuerte, elaborado con leche de oveja rasa y que hoy garantiza su calidad bajo la Denominación de Origen Roncal. En la cocina roncalesa también destacan las migas, plato tradicionalmente pastoril típico de la alta montaña. Con la vida de la alta montaña se relacionan también los festejos de la comarca, que giran en torno a las antiguas labores de sus habitantes. Entre todas estas celebraciones destaca El Tributo de las Tres Vacas,que se celebra en el mojón fronterizo de la Piedra de San Martín, en Larra. El 13 de Julio de cada año los alcaldes del valle francés de Baretous entregan a los alcaldes roncaleses un tributo de tres vacas como símbolo de paz y de hermanamiento entre pueblos. También el Día de las Almadías rememora un antiguo oficio que consistía en transportar los troncos de los valles pirenáicos por los ríos.
Sopas de ajo familiares: (Antigua receta navarra, en trance de desaparición o de caer en el olvido)
Ingredientes:
16 dientes de ajo, 3 pimientos rojos secos (choriceros), 8 rodajas finas de pan de barra, 2 cucharadas de aceite, sal, 2 huevos, 3/4 de litro de agua.
Elaboración:
Los dientes de ajo, pelados y fileteados, se ponen sobre el aceite caliente, y cuando están ligeramente dorados, se vierte encima el agua y esperamos hasta que inicie el hervor.
En ese momento se añaden los pimientos , lo que puede hacerse de dos modos: cortados en tiritas muy finas o raspados con un cuchillo, para obtener la carne exclusivamente, tras mantenerlos en remojo una media hora en agua caliente.
Se deja todo a hervor suave unos 15 minutos.
En ese momento añadimos dos huevos batidos, removiendo continuamente, al cuajarse harán una especie de hebras.
Seguido se ponen las sopas de pan ligeramente tostadas y se deja dar un último hervor, sin remover mucho.
Se sirven en un puchero de barro.
Puedes conseguír la perfección final si se gratína la superficie en el horno justo antes de servír.

Dedicado a la Casa de Navarra de Zaragoza

4 comentarios:

Mike dijo...

Qué buena pinta tiene...

Zerogluten dijo...

De nuevo viajamos contigo y encima nos invitas a comer, si es que eres de lo más completo.
Besitos sin gluten

Angeles y Javier dijo...

Me ha sorprendido gratamente esta entrada, sobre todo porque este verano estuve en Roncal, en casa de mi hermana y visité toda la zona. REalmente es preciosa, una maravilla. Gracias por recordarme unas buenas vacaciones.

Isold (Tamboni) dijo...

Tengo una hermana que vive en Jaca,y desde alli me llevo al Valle del Roncal y la verdad que sorpredio para bien.